
Venta y distribución de todo tipo de tarima de exterior sintética maciza

La tarima de exterior sintética maciza es un tipo de tarima tecnológica fabricada en una sola pieza sólida, sin cavidades internas. Está formada por un compuesto conocido como WPC (Wood Plastic Composite), una mezcla de fibras vegetales (como madera reciclada) y polímeros plásticos (como PEAD, PP o PVC). A esta composición se le añaden aditivos estabilizantes, pigmentos UV y agentes fungicidas, que garantizan una alta resistencia a la intemperie, a la humedad y al ataque biológico.
El perfil macizo carece de cavidades internas, lo que proporciona mayor resistencia estructural y una mejor respuesta frente a cargas pesadas, impactos o ambientes extremos. Por este motivo, las tarimas macizas están diseñadas principalmente para proyectos profesionales, zonas de alto tránsito y donde se requiera alta durabilidad. A diferencia de las tarimas alveoladas, que resultan más apropiadas para aplicaciones residenciales y de menor exigencia técnica.
Este tipo de tarimas se caracteriza por unas prestaciones técnicas superiores. Su densidad suele oscilar entre los 1.200 y 1.400 kg/m³, lo que le confiere una gran solidez y estabilidad estructural. Presenta una baja absorción de agua (inferior al 0,5 %), excelente resistencia a la flexión (por encima de 25 MPa) y un coeficiente de dilatación controlado, que minimiza deformaciones por cambios térmicos. Además, ofrece un alto grado de resistencia al deslizamiento, Clase 3, cumpliendo con la normativa UNE-ENV 12633, y alcanza clasificación de reacción al fuego Bfl-s1.

El proceso de instalación es rápido y sencillo, sin necesidad de realizar obras complejas ni utilizar herramientas especiales. Detallamos los pasos a seguir:

Una de las grandes ventajas de este material es su bajo mantenimiento. Para conservar su apariencia original recomendamos:

La maciza es un perfil sólido de composite (WPC) con mayor masa y resistencia al atornillado e impactos. La alveolar (hueca) incorpora celdillas internas: reduce peso y coste, pero es más sensible a golpes y resonancias.
En alto tránsito, áreas públicas, hostelería o con cargas puntuales, la maciza es preferible por robustez y menor resonancia. La alveolar encaja en cubiertas ligeras y proyectos con presupuesto ajustado y uso moderado.
Las mezclas WPC más comunes usan HDPE y fibras de madera, con aditivos (anti-UV, acoplantes, pigmentos). Mayor densidad y coextrusión suelen correlacionar con mejor estabilidad dimensional, menor absorción y mejor resistencia a manchas, a costa de mayor peso y precio.
La tarima de exterior sintética maciza cumple con la clasificación Bfl-s1 según la norma UNE-EN 13501-1, lo que la hace adecuada para ajustarse a los requisitos de proyectos profesionales y espacios de uso público. Esta certificación garantiza baja contribución al fuego y mínima emisión de humos.

Venta y distribución de todo tipo de suelos