
Venta y distribución de todo tipo de suelo vinílico en rollo antideslizante

El suelo vinílico en rollo antideslizante es un revestimiento continuo y resistente, compuesto por PVC (policloruro de vinilo). Este tipo de suelo se caracteriza por su propiedad antideslizante, imprescindible para evitar caídas y resbalones en superficies con inclinación o zonas húmedas con exposición al agua y líquidos. Este factor de resistencia al deslizamiento es de vital importancia en cualquier proyecto, ya que este tipo de sucesos son la causa más común en cuanto a accidentes en el ámbito laboral y doméstico.
En Hidra Floors disponemos de suelos vinílicos antideslizantes en rollo que se rigen por las normativas europeas más exigentes: La normativa DIN 51130 que mide el grado de deslizamiento con calzado convencional para zonas como rampas, cocinas, baños, áreas de producción de alimentos, bodegas, muelles, barcos, fábricas de procesamiento químico, etc. Esta normativa se clasifica con los siguientes resultados: R9, R10, R11, R12, R13.
Asimismo, encontrarás pavimentos que cumplen la normativa DIN 51097, que mide el grado de deslizamiento con pies descalzos para zonas como piscinas, baños, duchas, vestuarios, parques acuáticos. Clasificadas en tres categorías: Clase A, Clase B y Clase C.
También, distribuimos suelos vinílicos en rollo antideslizantes que se rigen por el CTE (Código Técnico de la Edificación), conjunto de normas españolas que otorgan las siguientes clasificaciones según el resultado obtenido: Clase 1, Clase 2, Clase 3.

La instalación de un suelo vinílico antideslizante en rollo no tiene excesiva complejidad y requiere de cierta preparación previa para asegurar un resultado óptimo. A continuación, se detallan los pasos básicos:

Aquí algunos consejos prácticos para un mantenimiento óptimo de un suelo vinílico en rollo antideslizante:

El suelo vinílico en rollo antideslizante es un revestimiento continuo en bobinas de gran formato, fabricado con capas de PVC y una superficie texturizada que aporta resistencia al deslizamiento (R10 o superior). Es ideal para proyectos en zonas húmedas como baños, cocinas industriales, vestuarios o rampas, donde la seguridad frente a caídas es prioritaria. Además, combina durabilidad, facilidad de instalación y una amplia variedad de acabados decorativos.
En España, la normativa aplicable es el Código Técnico de la Edificación (CTE) en su Documento Básico de Seguridad de Utilización (DB-SUA). La resbaladicidad se mide mediante el ensayo del péndulo según norma UNE, y en función de la zona de uso se exige una clasificación mínima. Para pavimentos vinílicos de seguridad, la norma europea EN 13845 establece requisitos de producto específicos. El cumplimiento se acredita con ensayos certificados y fichas técnicas del fabricante.
El suelo vinílico en rollo antideslizante ofrece alta resistencia al desgaste, al agua y al fuego, además de un mantenimiento sencillo. Su instalación permite cubrir grandes superficies sin apenas juntas, logrando un acabado homogéneo y estético. A diferencia de cerámicas o laminados, aporta mayor confort acústico y térmico, además de mejorar la seguridad en zonas de tránsito intenso al reducir el riesgo de accidentes. Es una solución versátil, duradera y competitiva en coste.
Sí. Estos pavimentos son adecuados para entornos sanitarios y espacios donde se requiere máxima higiene, ya que permiten limpiezas frecuentes y desinfección sin perder sus propiedades antideslizantes. Los suelos vinílicos homogéneos con tratamiento antideslizante ofrecen resistencia al rodado continuo de camillas y equipos, reducen juntas visibles y facilitan la limpieza profunda. Por ello son una solución óptima en hospitales, laboratorios, clínicas veterinarias y cualquier área con exigencias sanitarias elevadas.
El mantenimiento consiste en limpiezas periódicas con agua tibia y detergente neutro o productos específicos para vinilo. Se deben evitar limpiadores abrasivos o disolventes que puedan dañar la capa antideslizante. En zonas de mucho tránsito se recomienda proteger accesos con alfombras o aplicar tratamientos de protección superficial. Con un cuidado regular, este pavimento puede mantener su aspecto y propiedades entre 10 y 20 años, garantizando seguridad y rendimiento en el tiempo.

Venta y distribución de todo tipo de suelos