
Venta y distribución de todo tipo de suelo vinílico en rollo al corte

El suelo vinílico en rollo al corte se ha convertido en una de las opciones más populares para quienes buscan una solución de suelo práctica, económica y de alta durabilidad. Este tipo de pavimento es idóneo tanto para hogares como para espacios comerciales, ofreciendo una gran versatilidad en cuanto a diseños y aplicaciones.
Su principal característica es que se vende por metros, permitiendo adquirir el largo necesario. Algunos diseños están disponibles en ancho de 2, 3 o 4 metros para poder cubrir el espacio deseado con una sola pieza. Esto es ideal si tenemos un espacio reducido, de cara a evitar tener que adquirir más material del necesario. Por este motivo, es el preferente en sectores como la camperización.
En espacios residenciales, es ideal para cocinas, baños y salones debido a su resistencia al agua y a su facilidad de limpieza. En oficinas y espacios comerciales, su durabilidad y estética hacen que sea una opción popular para zonas de recepción, pasillos y salas de conferencias.
Con una instalación sencilla y un mantenimiento mínimo, este tipo de suelo representa una inversión inteligente que puede mejorar mucho tanto la apariencia como la funcionalidad de cualquier espacio.

La instalación del suelo vinílico en rollo al corte es un proceso sencillo que puede ser realizado por cualquier persona sin ser experta siempre y cuando cuente con las herramientas adecuadas.
Desde Hidra Floors no se recomienda instalar un suelo vinílico en rollo al corte en exteriores, ya que la exposición directa al sol y las condiciones climáticas pueden afectar su durabilidad.
A continuación explicamos todos los pasos básicos para instalarlo:

El suelo vinílico en rollo al corte es resistente a los arañazos y abolladuras, especialmente si tiene una capa protectora superior. Sin embargo, es recomendable utilizar protectores de goma bajo los muebles pesados para evitar daños.
Por otra parte, para la limpieza diaria, basta con barrer o aspirar la superficie para eliminar el polvo y la suciedad. Para limpiezas más profundas, se puede utilizar un trapo húmedo o fregona con un detergente suave. Aunque en la mayoría de los casos se pueden limpiar con los productos de limpieza habitual, es importante consultar la ficha técnica o a nuestros expertos para evitar posibles daños en la capa protectora del vinilo.

El corte mínimo varía según la colección, pero lo habitual es entre 6 y 7 metros lineales.
Conviene en espacios reducidos donde la adquisición de grandes volúmenes no es necesaria. Este tipo de pavimentos ofrecen continuidad, higiene y resistencia permitiendo comprar solo los metros exactos y reducir uniones. Además, este tipo de pavimentos ofrecen soluciones losse-lay o semi loose-lay, permitiendo instalaciones sin necesidad de adhesivos.
Los errores más comunes son cortar sin precisión, no aclimatar el material y colocar sobre soportes mal preparados. Esto genera juntas irregulares, burbujas o telegraphiado. Usa cúter profesional y regla metálica, deja margen de ajuste y fija el vinílico con adhesivo o cinta según las instrucciones del fabricante.
Mide el espacio con precisión y planifica la dirección del diseño. Los rollos anchos reducen uniones y retales. Aprovecha sobrantes en pasillos o salas secundarias y pide el corte con un pequeño excedente para ajustes, evitando tanto faltas como excesos.
El soporte debe estar seco, limpio, nivelado y sin grietas. Cualquier defecto se trasladará al pavimento (efecto “telegráfico”). Se recomienda aplicar autonivelante en bases irregulares y aclimatar el vinílico en obra al menos 24 h antes de instalarlo. También es clave controlar la humedad de la solera según normativa.

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