El parquet flotante multicapa es una de las soluciones más extendidas en el sector por su equilibrio entre estética, durabilidad y facilidad de instalación. A diferencia del parquet macizo, este pavimento se compone de varias capas: una superior de madera noble que aporta el acabado estético, una intermedia estabilizadora y una base de soporte. Esta estructura multicapa garantiza una mayor estabilidad dimensional frente a cambios de temperatura y humedad, reduciendo el riesgo de deformaciones.
Gracias a su sistema de instalación flotante, el parquet multicapa se coloca mediante un clic o machihembrado sobre una lámina aislante, sin necesidad de adhesivos ni clavos. Esto permite ejecutar proyectos de forma más rápida y limpia, incluso sobre suelos existentes en buen estado, agilizando reformas y obras en viviendas, oficinas y locales comerciales.
Su amplia variedad de acabados, tonalidades y formatos lo convierte en un pavimento versátil, capaz de adaptarse a estilos arquitectónicos clásicos o contemporáneos. Además, la capa superior de madera puede ser lijada, lo que alarga la vida útil del suelo y mantiene su aspecto renovado durante más tiempo.
El parquet flotante multicapa es una opción técnica y funcional que aporta calidez y confort, al tiempo que incorpora cada vez más criterios de sostenibilidad. Muchos fabricantes emplean maderas certificadas y procesos responsables, contribuyendo a proyectos de construcción más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.
Antes de comenzar la instalación del parquet flotante, tenemos que preparar el subsuelo. En primer lugar, debemos asegurarnos de que está nivelado, limpio y seco ya que cualquier imperfección puede afectar al resultado final. En segundo lugar y al igual que con otros tipos de suelo, también tendremos que dejar los paquetes que contienen las tablas de parquet abiertos en el espacio en el que vayamos a instalarlo un mínimo de 24h antes para que se adapten al ambiente y al clima.
Una vez hayamos realizado los preparativos, podemos instalar el suelo de parquet flotante:
Para restaurar el parquet flotante, podemos acuchillarlo, lijarlo y barnizarlo. Podremos realizar este tratamiento dependiendo del grosor de la capa noble.
Con el paso del tiempo es normal que la madera se deteriore y pueda incluso perder algo de color. Para evitarlo, aconsejamos el uso de limpiadores correctos y no abrasivos que nos garanticen el color y el brillo original.
Para limpiar la suciedad o el polvo, podemos utilizar una escoba, una aspiradora o una mopa. En el caso de que existan manchas en el suelo, en Hidra Floors recomendamos aplicar un poco de agua con algún producto especial para la madera en un paño ligeramente húmedo.
Los suelos de parquet tienen una alta capacidad de absorción, por lo que son bastante sensibles a la humedad. Es importante que lo tengamos en cuenta para no usar demasiada agua ni productos corrosivos.
El parquet flotante es un suelo de madera o multicapa que no se fija al subsuelo mediante clavos ni adhesivos, sino que “flota” sobre una capa aislante mediante un sistema de clic o machihembrado. Este sistema permite que el pavimento se expanda o contraiga ligeramente ante cambios de temperatura o humedad, reduciendo riesgos de fisuras o levantamientos.
Para poder lijar y restaurar un parquet flotante, la capa noble debe tener al menos 3 mm de espesor. Con capas más finas, apenas se admite un único lijado o ninguno. En proyectos de alto tránsito es recomendable elegir capas de 6 mm o más para asegurar una mayor vida útil.
El parquet macizo se fija al soporte mediante encolado o clavado, mientras que el flotante se apoya sin fijaciones permanentes. El flotante suele ser multicapa para mejorar la estabilidad frente a cambios ambientales. La madera maciza permite más lijados a lo largo de su vida útil, mientras que el flotante depende del grosor de la capa noble.
Sí, muchos modelos de parquet flotante multicapa son compatibles con calefacción por suelo radiante, siempre que se respeten las recomendaciones técnicas: temperatura máxima controlada, curva de calentamiento progresiva y humedad ambiental adecuada. Es fundamental comprobar la ficha técnica del fabricante antes de instalarlo.
Un parquet flotante de calidad puede durar entre 15 y 25 años o más, dependiendo del grosor de la capa noble, el mantenimiento realizado y las condiciones ambientales. Si la capa superior es gruesa y admite varios lijados, su vida útil se alarga considerablemente.
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