

El parquet en tablilla, también conocido como lamparquet, es un tipo de pavimento de madera maciza caracterizado por la disposición de pequeñas piezas rectangulares llamadas tablillas que se ensamblan siguiendo patrones geométricos, siendo la espiga, damero o el trenzado algunos de los más reconocidos. A diferencia de otros formatos más grandes, como la tarima, el parquet en tablilla destaca por su alto valor decorativo y durabilidad. A lo largo de los años, se ha posicionado como una elección preferente en ambientes clásicos y en proyectos contemporáneos de gran prestigio.
Estas tablillas se fabrican generalmente en maderas nobles como el roble, nogal, jatoba, cerezo o merbau, entre otras. Se presentan en grosores que van desde los 8 hasta los 22 mm, y sus dimensiones pueden oscilar entre 200 a 400 mm de largo y 40 a 80 mm de ancho, dependiendo del patrón y estilo deseado. Las piezas se entregan con un acabado bruto (sin barnizar ni lijar) o en ocasiones con tratamiento previo, si se opta por un producto semiacabado.
El parquet en tablilla requiere una instalación cuidadosa y una planificación técnica precisa. Este tipo de pavimento destaca por la posibilidad de personalización en cuanto a patrones, especies de madera y acabados superficiales. Por ello, su uso es habitual en viviendas de alta gama, hoteles, boutiques, salas institucionales y espacios donde el diseño de interiores requiere carácter, autenticidad y durabilidad.

Antes de comenzar la instalación del parquet flotante, tenemos que preparar el subsuelo. En primer lugar, debemos asegurarnos de que está nivelado, limpio y seco ya que cualquier imperfección puede afectar al resultado final. En segundo lugar y al igual que con otros tipos de suelo, también tendremos que dejar los paquetes que contienen las tablas de parquet abiertos en el espacio en el que vayamos a instalarlo un mínimo de 24h antes para que se adapten al ambiente y al clima.

El parquet en tablilla, por su carácter natural y valor estético, requiere un mantenimiento técnico y preventivo que preserve su estado y prolongue su vida útil. A continuación, se detallan las principales recomendaciones:

Es un pavimento de tablillas macizas de pequeño formato cuya longitud es múltiplo del ancho; se disponen formando cuadrículas (damero) u otros dibujos y se encola al soporte.
Muy habitual: tablilla 120×24×8 mm en losetas para encolar; los paneles de damero se comercializan frecuentemente en 48×48 cm (también 50×50 cm o 40×40 cm según fabricante).
Roble y eucalipto son muy comunes; también hay castaño, arce, jatobá, elondo, bubinga, entre otras, en función de disponibilidad y proyecto.
Para pegado a solera: PU monocomponente o bicomponente o MS-polímero, extendidos con llana dentada según ficha técnica. Evitar colas con agua.
Sí. Una ventaja del lamparquet es que permite reemplazar tablillas individuales y re-acabar localmente o por estancias, minimizando tiempos y costes de reparación.

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